Bienvenido a las Fronteras de las Ciencias

Hola amigos y amigas, espero que podamos conversar acerca de los últimos avances de las ciencias naturales y sociales, en un ambiente de mutuo respeto y de enriquecimiento intelectual. La idea es principalmente plantearnos los desafíos que tales avances plantean a la vida en sociedad. No olviden dejar sus comentarios: serán tomados siempre en consideración.


sábado, 22 de diciembre de 2018

Acerca de la estrella de Belén, una astrónoma y los femicidios

Según la tradición cristiana el pesebre donde nació Jesús fue visitado por unos "magos de Oriente" que seguían (desde hacía probablemente meses) un astro rutilante. Las investigaciones astronómicas actuales parecen coincidir en que esta parte del evangelio según Mateo, (Mateo 2:1-2) tuvo su origen en una versión oral que podría describir la ocultación del planeta Júpiter tras la luna ocurrida en el año 6.
Doble ocultamiento de Júpiter tras la luna: la "estrella" de Belén

Probablemente se trate de una elaboración posterior a que el cristianismo fuera asimilado por el Imperio Romano mediante un decreto del emperador Teodosio en el año 380; ya que usualmente el nacimiento de los emperadores y reyes era asociado con fenómenos estelares. Lo cual no hace más ratificar un elemento de nuestras vidas cotidianas que solemos pasar por alto: vivimos una construcción socio-histórica que nos antecede en miles de años y sobre la cual estamos llamados individual y colectivamente ha ejercer una labor crítica basada en la inclusión y la empatía.

Solamente mediante este ejercicio de estudio y crítica es que tenemos la posibilidad de darnos cuenta de que podemos cambiar la forma en cómo valoramos nuestra realidad: no se trata de hechos dados, sino de procesos que instituciones y personas concretas han ido forjando y continúan elaborando, para que cada día los vivamos mediante actitudes y conductas individuales, pero con implicaciones colectivas.

Curiosamente incluso en el terreno de las ciencias llamadas naturales, se presenta esta situación de elaboración de la historia por parte de quienes gozan del poder necesario para ajustar sus intereses particulares para hacerlos pasar como si fueran los de la colectividad. Un caso dramático, es el de la astrónoma Cecilia Payne, la mujer que estableció que, a diferencia de lo que planteaba la comunidad científica de su época la composición atómica de las estrellas era porcentualmente muy distinta a la de la Tierra. Cecilia Payne demostró que las estrellas están hechas básicamente de hidrógeno y helio Lo cual abrió las puertas a la verificación que Edwin Hubble hiciera de la teoría del Big Bang mediante la medición del espectro (su desplazamiento hacia el rojo) de la estrella alfa de Andrómeda.

¿Pero, entonces, por qué si se considera que Cecilia Payne fue la persona astrónoma más brillante de su época, apenas si es conocida fuera del círculo de los expertos? La respuesta es tan simple, como vergonzosa, porque se trata de una mujer y como tal fue tratada por la sociedad patriarcal de su época y por ello mismo ahora no aparece en los libros de texto de historia o de ciencias que se usan para "enseñar" a nuestras niñas y adolescentes. Como le ocurre hoy a sus congéneres, a Cecilia Payne la sociedad científica le exigió mucho más que a sus colegas masculinos: no solamente se le impidió graduarse en su país natal, Inglaterra, debido a que su facultad no admitía mujeres, sino que una vez graduada en Estados Unidos, fue obligada por su tutor a poner una nota en su tesis doctoral según la cual, su teoría sobre la composición de las estrellas podría estar errada.

Lo que resulta para la mayoría de nosotros difícil de percibir es que el caso de la astrónoma Payne y la lacerante situación en América Latina del crecimiento absoluto y relativo del asesinato de mujeres por su condición de género (femicidios), tienen una matriz común: la dominación ideológica del modelo patriarcal de organización social. Estamos organizados socialmente para legitimar que a las mujeres se les pague hasta un 30% menos por el mismo empleo y para que en una relación de pareja se normalice la posesión y el dominio masculinos.
Tasas y cantidad de femicidios en países de América Latina
¿Podemos celebrar el nacimiento de Jesús de una manera que sea compatible con su mensaje de amor e inclusión? Claro que sí. Desde nuestra cotidianidad, es posible empezar por alentar los cambios que deseamos se hagan colectivos: tratando a quienes no rodean en pie de igualdad, agasajando a nuestros niños y niñas sin discriminaciones de ningún tipo, por ejemplo al seleccionar los juguetes y demás presentes con los cuales les ratificamos nuestro afecto, convirtiendo estas celebraciones en un espacio pacífico en que los altercados asociados a la tensión del consumismo, den lugar a los abrazos de quienes se reencuentran en el abrazo y los deseos por un futuro mejor.  Futuro que también tiene que ver con nuestro apoyo a las políticas públicas que abordan el femicidio como el problema de salud pública que realmente es: uno que convoca a la ciudadanía a una labor preventiva inclaudicable.
Los programas del INAMU tratan de abordar integralmente el femicidio





viernes, 4 de febrero de 2011

Una década después: un resultado anunciado “Crisis económica golpeó más a los que menos tienen”. I parte

 

NOTIMESperiodico1 FRASES ANTI-CELEBRES mcdonal
Breves reflexiones sobre las noticias y acontecimientos del mes (noviembre 2010). Los más destacados desatinos “argumentativos” de nuestros personajes del mundo de la política y la sociedad civil.
La CCSS parece jugar con cosas muy delicadas que no tienen repuesto:  Un ejemplo pavoroso de cómo respondió el gerente de pensiones a las preguntas del periodista acerca de porqué y con qué recursos se contrataron 300 nuevos funcionarios en su gerencia.http://www.nacion.com/2010-09-01/ElPais/NotasSecundarias/ElPais2505576.aspx

¿De dónde sale el dinero para pagar más de 300 plazas nuevas?

¿Perdón?

¿De dónde sale el dinero para pagar los nuevos salarios?

En realidad... eh, es un tema... bueno, de los fondos de la Caja.

¿Fondos de la CCSS o del régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM)?

Nosotros tenemos un sistema que tenemos una serie de organizaciones que son ‘gobierno’ para la Caja y esas instancias se encargan de distribuir el gasto.”

En el San Juan hay tiburones
Declaraciones de Edén Pastora justificando la invasión de territorio costarricense. http://www.nacion.com/2010-10-22/ElPais/UltimaHora/ElPais2564471.aspx
"No hay tal usurpación, no hay tal violación, lo que pasa es que ellos no se han tomado la molestia de leer el Laudo Cleveland. No se han tomado la molestia de saber por dónde corría el río San Juan en 1855... Dentro de los políticos costarricenses, está siempre la ambición a ser los dueños del San Juan",
La campaña por las alcaldías una síntesis de nuestra indefensión política http://www.nacion.com/2010-11-24/ElPais/NotaPrincipal/ElPais2585950.aspx ““Uno desearía estar rodeado de ángeles, pero a veces eso es difícil” Justo Orozco, presidente del Partido Renovación Costarricense, al ser consultado en vista de que su partido presentó el mayor número de candidatos cuestionados en las pasadas elecciones de alcalde.

 

La publicación del X Informe del Estado de la Nación nos brinda una excelente oportunidad para reflexionar acerca del derrotero que ha venido siguiendo nuestro país en la última década. Los procesos y decisiones de diverso orden mediante los cuales una sociedad avanza o retrocede (como en nuestro caso) respecto a la equidad; constituyen hitos esenciales en su historia. Aunque el efecto más obvio que trae consigue el incremento de la inequidad estriba en el aumento relativo (y en ocasiones absoluto) de la pobreza; sus “daños colaterales” inciden directamente en el corazón de los regímenes democráticos al nulificar sus esfuerzos históricos en la construcción de la ciudadanía.  En última instancia, todo incremento significativo de la inequidad trae aparejada la constitución de “castas” o clanes de intocables y sus respectivos grupos de apoyo. Esto es así en vista de que todo proceso inclusivo en democracia pone en escena los sistemas distributivos y redistributivos de la riqueza. En este sentido, si luego de una década de reforma (o contra reforma) económica “el caudal del 10% de la población más adinerada llegó a ser 19 veces más alto que lo que percibe el 10% más pobre” ello implica el fracaso manifiesto de los mecanismos de ascenso social y creación de oportunidades como matrices de la transferencia inter-generacional de la riqueza. Si el “destino” de los pobres es crear generaciones de nuevos pobres que a pesar de tener más recursos tecnológicos y conocimientos a su alcance, no les es dado convertirlos en generadores de riqueza para sus familias, el futuro sin horizontes suele desembocar en la apatía, cuando no en la marginalidad.

Pero veamos con mayor detalle de qué forma el fracaso de los sistemas de distribución de la riqueza expresa un entramado de relaciones políticas y sociales esencialmente antidemocráticas responsables en última instancia de las dificultades que como sociedad tenemos para abatir la pobreza.

 

 

sábado, 18 de septiembre de 2010

Amar la vida tiene sus consecuencias

Amo profundamente la vida, su despliegue multicolor, la manera en que nos abraza como un fuego que nos protege y a la vez nos templa. Ese amor es mi mejor arma frente a la autodestrucción.

Pero también constituye un riesgo potencial: este amor avasallante por la vida puede empujarnos a la comisión de actos humillantes e incluso deshonestos, con tal de mantenernos  con vida. En ocasiones, cuando recorro San José por las mañanas y percibo como los indigentes despiertan, probablemente después de una noche atroz, dispuestos a recomenzar desde cero su lucha por atravesar vivos el día; me pregunto si no habrá algo de insano en esa pulsión que incluso a rastras nos compele a sobrevivir?

¿Dónde reside la solidaridad y el amor en este mundo que musita por la vida, al igual que el naufrago que con el agua cubriéndole la boca apenas balbucea por el auxilio de unos brazos que quizás nunca se sumerjan por él?

Estas reflexiones de corte más bien intimista, me han sido sugeridas por sucesos recientes que expresan otra dimensión (la más soterrada) de la violencia cotidiana que como sociedad nos azota. (Qué lleva a una madre a matar a su hija y suicidarse?)

Aclaro, que estoy consciente del uso ideológico que los grupos conservadores hacen de la violencia como herramienta que por medio de la angustia masiva les posibilita cercenar o limitar las libertades ciudadanas y aislar aún más a los grupos pertenecientes a “minorías” que podrían resultarles incómodas políticamente.  Sin embargo, el ascenso de la violencia psicosocial es un hecho que puede ser verificado mediante mediciones estadísticas y por medio de estudios cualitativos que ponderan el grado en que la violencia alcanza no solo a más víctimas si no también escalas de perversidad incrementales. (Aquí un ejemplo de un estudio que combina ambas metodologías)

Estas notas procuran, no obstante, tener un sentido interpretativo no tradicional; el que deseablemente debería conducirnos a plantearnos abordajes en los cuales la violencia no sea interpretada como una amenaza externa sino como un resultado del entramado de varias historias que confluyen en la coyuntura actual de la formación social costarricense y centroamericana. En este sentido la violencia psicosocial y sobre todo su extensión y “sofisticación” pueden apreciarse como un proceso “magmatico” que que aunque se perciba de manera amarillista por los medios masivos, en realidad ha seguido un flujo paulatino por medio de una dinámica similar al que siguen las redes sociales. Así por ejemplo, es precisamente la caída de la solidaridad comunitaria por el desmontaje de la dinámica barrial, lo que explica en buena medida el que la violencia urbana se salga de control al confluir en ella la violencia doméstica con la nueva anti estética de los suburbios de clase media rodeados de precarios por un lado y de los residenciales amurallados por otro. En esta línea procuraré en próximas notas extraer conclusiones prácticas de un abordaje que a partir de iniciativas barriales pueda también impactar las políticas públicas de salud, educación y poblamiento. Les dejo aquí un video que resume la concepción filosófica básica de Cornelius Castoriadis un pensador y activista social greco francés el cual ha inspirado muchas de estas reflexiones.

sábado, 19 de junio de 2010

Los enemigos de la educación superior pública no son tan gratuitos.

 

Realidad caricatura

Hoy la sección de opinión de La Nación promueve un debate sobre el financiamiento de la educación superior pública (ver los cuatro artículos); en el que se expresan con nitidez puntos de vista que desde hace décadas están sobre el tapete, sin que en apariencia se haya podido a arribar a puntos básicos de consenso sobre el papel central que la educación superior financiada por el Estado tiene en el desarrollo inclusivo del país.

El debate lo inicia la rectora y presidenta del CONARE Yamileth González García (Queremos un acuerdo que nos permita trabajar) con un artículo mesurado en el cual argumenta esencialmente dos tesis: 1) que el aporte estatal a la educación superior debe entenderse como una inversión a largo plazo en vez de un gasto como suele considerársele cuando se lo evalúa con una perspectiva cortoplacista y 2) que en términos reales el valor del Fondo Especial de Educación Superior (FEES) perdió valor durante la última década del siglo pasado (cuando pasó del 1,15% al 0,79% del PIB). Por lo que en realidad, luego de un acuerdo transitorio en 2009 en las que las universidades públicas aceptaron medidas restrictivas para paliar los efectos locales de la crisis financiera mundial; ahora le correspondería a la educación superior la recuperación de su ritmo de desarrollo con vistas a hacer frente a los desafíos del desarrollo nacional.

Desde mi punto de vista la presidenta del CONARE apunta a elementos básicos del debate, pero parece pasar por alto un dato fundamental para validar su argumento central acerca del carácter de inversión que reviste el aporte estatal a la educación superior. A saber: evidenciar que la inversión en educación superior reditúa de manera más eficaz (y ojalá que más eficientemente) que otras opciones y compromisos de gasto que tiene el Estado. Este talón de Aquiles en muchas de las argumentaciones a favor del financiamiento de la educación superior pública lleva a opositores como Thelmo Vargas (como veremos más adelante) a afirmar que este gasto equivale a echar agua en un canasto.

El siguiente artículo es del Ministro de Educación Pública Leonardo Garnier Rímolo (Entre un presupuesto justo y una pretensión insensata). Hay que reconocer que la argumentación del Ministro es precisa e incluso (tomada fuera del contexto en que se produce la lucha de las universidades y el desarrollo del Estado) demoledora. 

El señor Garnier ( a quién recordamos de muchachos en muchas marchas por aumentos en el presupuesto de la UCR que en su momento fueron negados por los gobiernos de turno al considerarlos insensatos) cuestiona directamente la afirmación del CONARE según la cual la propuesta gubernamental “de asignar a las universidades públicas el 1.24% del producto interno bruto (PIB) para el año 2011, y un crecimiento escalonado hasta el 1.30% en el 2015, porcentajes que, ante la reducción del PIB, implican un decrecimiento real de los recursos”. Él pareciera demostrar que no hay decrecimiento, sino que por el contrario se trataría de un incremento de cerca de 175 mil millones de colones en el próximo quinquenio. Aunque en realidad, la tesis de las universidades públicas es que ellas afrontan un decrecimiento presupuestario acumulado desde la década pasada y que ello en términos relativos se acrecienta en vista de la reducción del PIB; el jerarca del MEP asume que las autoridades universitarias  perciben la propuesta del gobierno como una reducción relativa y absoluta solamente gracias a que al platear pretensiones desproporciona-das, hacen aparecer cualquier aumento como insuficiente e incluso como una reducción. Seguidamente el Ministro Garnier se pregunta por la razón debido a la cual las autoridades universitarias demandan un incremento, a su juicio, tan desmesurado y como era de esperarse, él mismo responde por aquellas: pues porque están a expensas del crecimiento inercial de sus costos. O sea, para el economista que dirige el MEP, las autoridades universitarias solicitan incrementos por arriba del 12% anual porque solo para hacer frente a sus costos incrementales ocasionados por aumentos salariales e incentivos, necesitan del 8% . En resumen, las universidades públicas, aún con un crecimiento interanual promedio del 13%, dispondrían tan solo del 5% más inflación para mejorar la calidad de la educación y ampliar su cobertura. Pero tal incremento según el Ministro: “es tan insensato como imposible: ninguna institución, por importante que sea, puede pedirle eso a la sociedad.”De allí que el señor  Garnier concluye en apariencia apoyando a las universidades públicas al afirmar que estas “necesitan un aumento de su presupuesto, un presupuesto que debe ser justo, sí, pero también razonable.”

Vamos por partes: primero parece obvio que un presupuesto justo debe ser a la vez razonable. Porque si en justicia a las universidades públicas les corresponde un monto presupuestario determinado por sus necesidades, el Estado está obligado a proporcionarles los recursos conforme a un criterio de razonabilidad según el cual esta inversión se prioriza frente a otras que tienen un rédito socioecómico menor. Se trata de una decisión del tipo que por ejemplo opta por invertir en mejoramiento y organización barrial en vez de una dotación mayor de armas y policías, como respuesta a la llamada inseguridad ciudadana.

Pero más que lo anterior, la argumentación del dos veces ministro es insostenible si la cotejamos con la realidad del Estado costarricense. Sin ir muy lejos su propio ministerio tiene un presupuesto que creció entre 2008 y 2009 un 37.5% y que consume en salarios e incentivos cerca del 60% de su monto total. Es decir tiene un peso inercial en el crecimiento de sus costos dos veces superior al de las universidades públicas. Tan es así que el MEP prácticamente no tiene capacidad endógena para costear el mejoramiento de la infraestructura educativa e incrementar la calidad de la enseñanza y por ello recurre sistemáticamente a la cooperación internacional y cada vez más al endeudamiento externo para financiar tales rubros. Sinceramente no creo que don Leornardo forme parte de los enemigos de la educación pública superior, pero en definitiva sus argumentos se avienen con quienes desearan que estas casas de enseñanza asuman su crecimiento futuro mediante empréstitos cuyo pago corra bajo su responsabilidad mediante la prestación de servicios, lo que en última instancia implicaría su privatización solapada.

El tercer artículo es de la ex viceministra de economía de la anterior Administración: Velia Govaere (Una vela por el FEES y doña Laura). La señora Govaere se pronuncia a favor del planteamiento del CONARE, esencialmente desde una óptica filosófica y de la ética en la gestión pública. Fundándose en datos actuales (la subejecución del presupuesto 2008-09 del MEP es casi cuatro veces superior a la diferencia anual entre la propuesta del gobierno y la solicitud del CONARE), ella evidencia que lo que está detrás de todo esto es la valoración que como Nación le damos a la educación superior pública en tanto herramienta básica de ascenso social, redistribución de la riqueza, factor de identidad nacional y motor del desarrollo científico y tecnológico. No es centralmente un tema contable porque de otra manera tampoco habría dinero para las redes de cuido y porque de todas manera sin una reforma fiscal equitativa tampoco habrá recursos suficientes para que el Estado atienda sus necesidades más allá del crecimiento vegetativo de sus costos.

También apunta la ex viceministra de que quienes se oponen con tanta pasión a las peticiones de las universidades públicas no lo hacen tanto por ahorrarle dinero al Estado o por una reasignación de sus recursos escasos, si no por que les cobran su posición en torno a temas políticos como el TLC y la autonomía universitaria. Ante ello, se podría pensar que dado que ella los conoce tan bien por dentro a estos grupos (ha compartido algunas trincheras y puestos con ellos) es dable que efectivamente para los más recalcitrantes opositores de la universidades públicas, se trate de un “ajuste de cuentas” ideológico este empeño en asfixiar su crecimiento futuro. Aunque como veremos luego nos inclinamos a valorar que también de manera determinante se trata en no pocos casos de hacer viable a gran escala el financiamiento estatal a las universidades privadas.

Finalmente la autoría del cuarto artículo pertenece al también ex ministro y economista Thelmo Vargas (Universidades públicas: echar agua en un canasto). Don Thelmo, como es su costumbre, no se anda por las ramas: nos regala, una tras otras, las perlas con las que los opositores de la educación pública superior costeada por el Estado, han construido sus argumentaciones en por lo menos las últimas tres décadas. Su argumento central lo he escuchado en distintos foros desde que era un joven estudiante universitario en los tiempos de UPA (no solo porque fue hace muchos años sino por el grupo Unidad para Avanzar) y se resumen en la tajante afirmación de que “el financiamiento de la educación superior en Costa Rica contribuye a acentuar (en vez de reducir) la desigualdad económica entre los miembros de nuestra sociedad.” Lo cual, además procura sustentarse según don Thelmo en investigaciones de la propia Universidad de Costa Rica, conforme a las cuales la educación superior pública “beneficia fundamentalmente a estudiantes que provienen de las familias más acomodadas”

Bueno resulta que para estos críticos de la universidad pública costeada por el Estado, la realidad social y económica del país, su conformación en grupos sociales que de previo tienen acceso diferenciado a los bienes de la sociedad, se queda a las puertas del campus universitario. No es que la universidad pública contribuye a incrementar la desigualdad económica, es que tal desigualdad se impone a las políticas públicas y abroga muchos de sus resultados. Ocurre algo similar cuando el Estado financia (léase subsidia) la construcción de una carretera, los que más y mejor se benefician de ella son los empresarios y comerciantes que cuentan con los camiones y redes de comercialización más aptos para convertirla en una facilitadora de sus inversiones. Los pobres también se benefician pero en menor proporción y en aquellos rubros que contribuyen a posibilitarles una mejor inserción como fuerza de trabajo asalariada y acceso a servicios generales como la salud. Incluso si, como suele ocurrir, los impuestos para financiar la carretera y sus puentes son regresivos, los más pobres aportarán proporcionalmente más que los más pudientes a su construcción, siendo que como vimos obtienen menos de ella. Pero no creo que por ello a don Thelmo y a quienes piensan como él sobre el financiamiento estatal a las universidades públicas, se les ocurra restringir la construcción de obras de infraestructura y hacer que las paguen esencialmente quienes más beneficios obtienen de ellas. En todo caso si uno piensa así, lo coherente sería plantear que las universidades estatales abran sus puertas selectivamente cada vez a estudiantes más pobres promocionando sistemas de reclutamiento en los colegios de áreas rurales y urbano marginales; lo cual solo es pensable mediante un fortalecimiento del financiamiento estatal. Por que si como don Thelmo sugiere se aplica en las universidades públicas el lema que vale para una reforma tributaria de que “los ricos paguen como ricos y los pobres como tales” , entonces lo que pueden pagar lo harán en las universidades privadas.

Pero todo esto en el fondo no pareciera ser más que pequeñas excusas para justificar que las universidades públicas financien su crecimiento mediante la venta de servicios. Por que en realidad al señor Vargas no le preocupa que el estado financie la educación superior y que ello pueda contribuir eventualmente al incremento de la inequidad, pues según él “si se considerara que la educación universitaria genera enormes externalidades positivas (que benefician a toda la sociedad), entonces habría que subsidiar por igual a la pública y a la privada, no solo a la primera.”  O sea que mientras el subsidio a los “ricos” ocurra en el contexto de la educación privada, está bien que ellos se beneficien. Suponemos que porque en este caso los subsidios (convertidos en utilidades) se compartirían con los empresarios dueños de las universidades privadas. Pero la cuestión es: qué contribuye más a la equidad y por esa vía al bienestar social: qué buena parte de los subsidios quede en manos de importantes sectores de las clases medias, profesionales y administrativos y sus familias  que reciben incentivos salariales y de otro tipo en las universidades públicas, lo mismo que de estudiantes con matrículas parcialmente subsidiadas cuyos padres tienen ingresos medios, pero también de estudiantes rurales y de bajos ingresos; o que los subsidios vayan a engrosar las cuentas de empresarios respetables pero ya de por sí favorecidos con un sistema tributario inequitativo? En términos de concentración de riqueza, cuál sería un modelo más inclusivo: financiar a las universidades públicas o a las privadas?

Finalmente, la venta de servicios ya en un rubro importante en el mantenimiento de  educación superior pública. Pero salvo que deseáramos pervertir su función como vínculo entre aprendizaje e inserción laboral y el pequeño y mediano empresariado como receptor principal del aporte que brinda las universidades públicas, la venta de servicio no puede sustituir el aporte estatal como columna financiera del crecimiento y mejoramiento del sistema. 

sábado, 5 de junio de 2010

Los funcionarios judiciales están llamados a prevenir el derrumbe de las instituciones republicanas, no a fomentarlo.

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Dinero

Una vez más la prensa costarricense cumple con su función de alertar a la opinión pública al denunciar que en el Poder Judicial se podría estar incumpliendo con la Ley de Contratación Administrativa al contratar a una firma en la cual aparece como consultor el esposo de una magistrada de la Sala Constitucional. Con ello la prensa está haciendo valer su deber toda vez que en primera instancia esta noticia constituye un hecho de interés público, independientemente que posteriormente se demuestre la existencia o no de tal transgresión. Lo que llama la atención, por sintomática, es la reacción tanto de la Dirección de la Defensa Pública (responsable  de la contratación de marras) como del experto contratado. (Leer aquí la segunda No se debe jugar con la honra ni el prestigio ajeno)

Estas reacciones, más que el hecho denunciado en sí mismo, nos parecen merecedoras de un análisis particular , ya que ellas parecen expresar síntomas de los siguientes elementos:

  • Frente a una denuncia concreta apoyada en documentos (cuya interpretación puede ser jurídicamente debatible, no así su existencia y naturaleza pública), el consultor cónyuge, responde airadamente “los periodistas no pueden pretender crecer en su carrera a expensas del honor de otras personas”; ofendiendo aquí sí a otro profesional que aunque probablemente con menos atestados y perfil internacional, también merece el respeto acerca de cuáles son sus intenciones al publicar una noticia de pleno interés público.
  • A mi parecer es un síntoma el que el consultor , a pesar de que se le está cuestionando porque su relación familiar aunada a su contratación por el Poder Judicial, eventualmente tipifique una violación a la legislación costarricense, se apresure a aclarar que “en la cláusula 11 de mi contrato de prestación de servicios profesionales con esa empresa, claramente se establece que la ley aplicable y la jurisdicción sobre el mismo se interpretará de acuerdo con la ley española” ¿Entonces cuál es el afán de defenderse de una supuesta imputación periodística, si al mismo tiempo se procura hacer nugatorias las instancias ante las cuales lo interesados podrían hacer valer su derecho a que se actúe respetando el deber de probidad en la función pública?
  • Dada la calidad profesional y el alto perfil del consultor (cuestiones sobre las que éste abunda en su defensa) es difícil entender como escape a su atención la naturaleza particular de las leyes sobre el enriquecimiento ilícito y la contratación administrativa. Me refiero a que esta normativa posee por si misma un carácter preventivo y apriorístico. Es decir, no se puede invocar prueba fáctica ex post (por ejemplo que los productos de la consultoría no han sido aceptados, que el consultor no ha dependido nunca de su esposa para abrirse campo profesionalmente –de lo cual dicho sea de paso nadie lo está acusando, etcétera) para justificar pasar por alto o desconocer un impedimento administrativo cuyo sentido es prevenir la influencia indebida a la hora de realizar contratos con el Estado. Si tal influencia se diera, obviamente ya no estaríamos frente a una violación de una prevención administrativa, sino de cara a una delito punible una vez que en juicio se tuviera por probada la conducta delincuencial.
  • También me resulta sintomático que siendo los actores implicados profesionales en apariencia conscientes del  alto valor que la transparencia tiene para el poder judicial como adquisición democrática esencial; se muestren tan dolidos por tener que dar cuenta de sus actos en el desarrollo de prestaciones para este poder de la República. Y en esta misma línea llama la atención la aparente falta de elegancia (cuando se incurre en ella usualmente es porque en el fondo se ocultan intereses o actuaciones indefendibles sin ofender la inteligencia o buen gusto de los demás) de que a pesar de que se cuenta con un amplio abanico de opciones laborales se termine trabajando para el mismo empleador de la esposa de uno.

sábado, 29 de mayo de 2010

Maltrato infantil: resultado perverso de la violencia societaria. ¿Qué podemos hacer?

 

ninagolpeada

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La publicación la semana pasada de este reportaje Suplemento Proa de La Nación sobre el carácter de epidemia social que ha adquirido en los últimos tres años el maltrato infantil en Costa Rica; debe servirnos como una voz de alerta capaz de movilizar la acción ciudadana para poner un alto a tal barbarie. El que ha pesar de que se haya incrementado el número de casos en un 38%; no exista una política de Estado preventiva y curativa en este terreno; constituye un grave síntoma del grado en que nuestra sociedad percibe como natural el maltrato infantil. Es decir, en última instancia la percepción según la cual nuestros hijos constituyen una extensión de nuestro dominio y propiedad, permanece arraigada en el imaginario colectivo del costarricense promedio. Afortunadamente, como se trata de prácticas asentadas en entramados ideológicos y con relación a procesos de deterioro de los patrones de crianza y socialización; se pueden modificar aunque ello implique movimientos culturales articulados a políticas públicas de largo alcance y aliento.

Pero vale la pena realizar todos los esfuerzos necesarios para concitar fuerzas políticas y culturales requeridas para este que, bien podríamos llamar, cambio de paradigma en nuestras relaciones sociales, se haga una realidad.

Siempre he pensado que esta cita del humanista Eduardo Punset: “En efecto: al golpear a un bebé, se le puede causar un gran daño en esta parte frontal que no toca al cráneo. Si se golpea contra el cráneo, daña el córtex prefrontal. No se produce ningún efecto. Si se mira la cara o la cabeza del niño, no se aprecia nada, no hay ninguna señal y tampoco hay síntomas. El niño no se pone enfermo, pero puede haberse dañado de por vida la capacidad de procesar estímulos emocionales y tomar decisiones sociales correctas.”  Esta en juego, pues nada menos que la capacidad de construir una sociedad para estamentos sociales completos. Como estoy convencido de que podemos hacer algo desde ahora y desde nuestra cotidianidad, me permito sugerir algunas líneas de acción concretas. Pero antes los invito a disfrutar de esta conferencia de Punset que arroja muchas luces acerca de como construir la felicidad personal y social; porque al fin y al cabo el maltrato infantil no es más que la negación absoluta de la capacidad de hacer feliz a los demás y a nosotros mismos como padres, madres y entorno inmediato de los niños.

Nuestra capacidad para la infelcidad puede modificarse?

 

Pues bien, mi propuesta consiste esencialmente en los siguientes tres puntos:

    • Transformar los EBAIS para que incluyan dentro de la atención primaria de salud, la promoción de la salud mental a nivel comunitario. El entrenamiento para ser feliz en el sentido de herramientas para desarrollar inteligencia emocional frente al estrés y a los cambios relacionados con la maternidad y la paternidad; deberían formar parte de los planes estratégicos que los EBAIS en conjunto con las Juntas de Salud,  el PANI (aquí las redes de cuido que ha promovido la Presidenta, podrían tener sentido) y otros organismos de la sociedad civil, deberían priorizar.
    • Dentro de estas iniciativas de la sociedad civil hacer hincapié en la formación de las Escuelas para Padres donde se aborde la metodología desarrollada en el país sobre la inducción de la nueva masculinidad, como una herramienta profiláctica en el abordaje del maltrato infantil.
    • Tanto en lo que compete a la denuncia del maltrato infantil, al tratamiento de las víctimas y la a terapia de los victimarios, la política de Estado (que bien se podría canalizar como una iniciativa ciudadana en la Oficina de Iniciativa Popular del Congreso) deberá articular  y modernizar las iniciativas de las instituciones ahora dispersas en la atención de los menores y sus familias, para prevenir el maltrato infantil. En esta línea la carencia de educación sexual tendiente a prevenir el embarazo no deseado debe acabarse. Las denominaciones religiosas (incluida las Iglesia Católica) deberán aceptar su cuota de responsabilidad y pasar a formar parte de la solución en vez de un obstáculo.

sábado, 22 de mayo de 2010

Matanza de delfines en Japón: el horrendo rostro de la inteligencia instrumental….

 

 

La nota sobre el documental The Cove (aquí la noticia completa) viene acompañada con una breve entrevista a Richard Ric O’Barry; el ex entrenador de delfines que precisamente con la serie Flipper y sus secuelas potenció el mercado de delfines para “entretenimiento” que hoy mueve millones de dólares y que constituye a la vez la parte más conspicua de este mercado sangriento.

Las razones conforme a las cuales O’Barry hoy trata de redimirse de su pasado, son en sí mismas una muestra patente de como la razón instrumental basada en el lucro tiende a pervertir nuestra relación con la naturaleza. El tuvo que pasar por la experiencia de sentir morir en sus brazos a Kathy el último de los “actores” de Flipper, para percibir que los delfines no pueden y menos deben vivir en cautiverio.

Pero cuando las apetencias del lucro informan no solo a personas sino a comunidades en su relación con la naturaleza; es la muerte masiva de las especies el síntoma de una epidemia social que a toda costa se oculta bajo los más diversos ropajes ideológicos. Así los habitantes del pequeño pueblo japonés de Taiji que subrepticiamente mata brutalmente a miles delfines por estación de “caza”; tiene un museo dedicado a este cetáceo y en su arquitectura se destacan homenajes icónicos para celebrarlo. Nuevamente la iluminación de la razón instrumental crea monstruos cuyos subproductos son en este caso la comercialización de carne contaminada con mercurio. Así que como suele suceder tras el decorado están las personas y los grupos que carecen de poder real. Que están tan raquíticamente representados en estas democracias modernas que ni siguiera pueden oponerse a que sus hijos consuman carne cuyas toxinas los descerebrarán generación tras generación. Ellos, los japoneses, cuyos triunfos tecnológicos son impensables sin un arduo entrenamiento y capacitación neural que lleva quizás milenios (piénsese tan solo el entrenamiento neuromotor  por las que tienen que pasar los y las niñas japonesas para aprender a escribir) se embrutecen tendencialmente al asesinar al que probablemente es, luego de los humanos, el ser viviente con el sistema neurológico más sofisticado que conozcamos.